- ¿Cómo ayudar a la cúpula directiva de la empresa a entender las nuevas plataformas, dispositivos y servicios digitales?
- ¿Cómo encontrar el talento adecuado?
- ¿Cómo mantener líneas de comunicación abiertas entre los equipos digitales y los equipos de negocio de las empresas?
- ¿Qué hacer cuando las normas y las restricciones desaceleran los nuevos procesos digitales? ¿Cómo fomentar la confianza en los mismos?
- ¿Cómo pasar de la innovación a la experimentación?
- ¿Cómo garantizar que las consultas externas e internas sobre estrategias digitales tengan el mismo peso dentro de la organización?
- ¿Cómo hacer frente al miedo cultural de la organización a la innovación?
- ¿Cómo ver la progresión en tiempo real de las innovaciones aplicadas por la empresa?
- ¿Cómo manejar de la mejor manera posible la autoría de los proyectos?
- ¿Cómo lograr que el consumidor encabece siempre la planificación de contenido y de campañas por parte de la empresa?
~mas de 1000 razones~
lunes, 14 de noviembre de 2011
Los 10 retos digitales del 2012
domingo, 13 de noviembre de 2011
¿Cómo sacarle partido a tus enemigos?
Para cualquier empresa es fácil encontrar un enemigo, ya sea un cliente descontento o alguien que no está de acuerdo con alguna de las líneas de las acciones de la empresa. Hace unos años esto podría no estar en la lista de temas a tratar de las empresas, pero nos encontramos en la comunicación global y UN cliente descontento con conexión a Internet puede llegar a ser altamente peligroso, pero ¿pueden llegar a ser una ventaja? Para Rohit Bhargava autor de este artículo tienen cinco:
- El odio muestra las debilidades de la empresa. Ninguna empresa es perfecta y estos “odios” pueden ayudarla para encontrar el camino hacia la mejora y fortalecer su negocio.
- Los enemigos pueden ser “convertidos”. Hay muchos tipos de enemigos, pero pocos son eternos. El más común es aquel que ha tenido una mala experiencia con la empresa. Si se soluciona este malentendido lo más seguro es que este ofensor se convierta en el mayor defensor.
- El odio puede llamar la atención sobre nuestra empresa. Aunque para mal, es gente que habla de la organización frecuentemente y no deja de ser visibilidad. Para solucionar esa mala visibilidad hay que encontrar la forma de contrarrestar la negatividad y convertir esa atención sobre la empresa en algo bueno.
- Si nos encontramos con gente descontenta, se la puede redirigir a nuestra página de FAQ, en caso de que esto no funcione, es un buen momento para actualizarla de acuerdo a los temas de los que la gente se queja.
- Cuando aparecen enemigos, se ven compensados los esfuerzos que se hayan hecho en comunicación social. es decir, si se ha conseguido un buen número de fans o seguidores de la marca y éstos son seguidores reales, ellos mismos se encargarán de “defender” la empresa. Aunque eso no implica que se les deba dejar todo el trabajo.
sábado, 11 de julio de 2009
Resulta que tengo un Blog...
jueves, 9 de abril de 2009
El Castillo de Cristal
leeté este mejor, te va a gustar, son pobres como ratas
Si tuviera que hacer una lista de todas las cosas importante que me han enseñado mis padres pondría la primera, sin dudarlo, a tratar los libros. Cuando era pequeña mi padre no me dejaba sus libros si no estaba el delante, me decía que pasara las hojas con cuidado, que no se doblaran, que no se desprendieran. Cuando terminaba de ojearlo me repetía como siempre que los libros son un tesoro que hay que tener mucho cuidado con ellos pues tienen que durar para siempre. El siempre envuelve las pastas del libro que lee en el tren, con papel de algún catálogo o folleto de viajes, después cuando termina de leerlo se le olvida quitarlo así que si quieres leertelo tu tienes que mirar libro a libro sin nombre que duermen en la estantería del salón.
Este es el último libro que he leido, el último que suma mi lista de libros favoritos, y es el primero que abre una pregunta en mi vida, ¿yo sería capaz?
jueves, 15 de enero de 2009
Ese hombre
“¿has visto? Ese hombre está cenando solo… pobre me da pena”
¿Cuántas veces algún desconocido nos ha inspirado lástima? Muchas, tal vez. Pero ¿sabemos cuantas veces hemos sido objeto de lástima por desconocidos? La segunda pregunta no nos hace tanta gracia, ¿verdad?

