sábado, 11 de julio de 2009

Resulta que tengo un Blog...

Pues resulta que tengo un blog. Si, una de esas cosas que se pusieron de moda hace un tiempo, con aquello de la revolución de la comunicación, el germen del tuenti, parece ser que antes aquellos, que en los comienzos del ADSL, le daban más uso a Internet, todo el mundo lo tenía y todos escribían, críticas, pensamientos, ideas… se solía usar como diario, o eso dicen, yo la verdad es que no los leía mucho, tengo suficiente con mis propias rayadas ni tanta curiosidad por leer las de los demás, pero aquí estoy, enfrentando el aburrimiento escribiendo una entrada para el blog, que abrí como un regalo a alguien especial, me apetecía ser original… ¿entonces que? ¿Se supone que tengo que contar mi día a día, mis problemas o quejas…? O simplemente una crítica a las teorías vitales y así darme un aura intelectual… definitivamente soy más visual, me gusta más la idea del fotolog, pero también anda olvidado, aunque ese es un tema aparte, algo que si puede interesarle más a la gente, los dramas humanos, pero pocos utilizan el blog para esas cosas, ¿no? Es que bueno, como he dicho antes, yo esto no lo uso mucho, a pesar de todo, me encanta escribir, sobre cualquier cosa, pero me escasean los temas, por lo que ahora lo utilizo como terapia contra el tedio, puesto que si alguien lee esto pensando que encontrará algo interesante como un dilema personal o una teoría reveladora acerca de las verdad de la vida, lo siento, ha perdido su no tan valioso tiempo leyendo esto. Suerte la próxima vez ;)

jueves, 9 de abril de 2009

El Castillo de Cristal

leeté este mejor, te va a gustar, son pobres como ratas




Si tuviera que hacer una lista de todas las cosas importante que me han enseñado mis padres pondría la primera, sin dudarlo, a tratar los libros. Cuando era pequeña mi padre no me dejaba sus libros si no estaba el delante, me decía que pasara las hojas con cuidado, que no se doblaran, que no se desprendieran. Cuando terminaba de ojearlo me repetía como siempre que los libros son un tesoro que hay que tener mucho cuidado con ellos pues tienen que durar para siempre. El siempre envuelve las pastas del libro que lee en el tren, con papel de algún catálogo o folleto de viajes, después cuando termina de leerlo se le olvida quitarlo así que si quieres leertelo tu tienes que mirar libro a libro sin nombre que duermen en la estantería del salón.

Este es el último libro que he leido, el último que suma mi lista de libros favoritos, y es el primero que abre una pregunta en mi vida, ¿yo sería capaz?

jueves, 15 de enero de 2009

Ese hombre

Hay algo que me ata, algo que me une, algo que está en tus ojos. Hace que te invite a cenar, que me siente contigo y te escuche, que me ría, contigo y de ti, que te quiera sin saber por que. Me quedo sentada en la silla, me levanto si tu te levantas, mi mano se mueve con la tuya cuando quieren unirse, mis pasos se acompasan a los tuyos, inclino mi cuerpo hacia ti para poder rodearte con los brazos mientras andamos… me dejo llevar.

“¿has visto? Ese hombre está cenando solo… pobre me da pena”

¿Cuántas veces algún desconocido nos ha inspirado lástima? Muchas, tal vez. Pero ¿sabemos cuantas veces hemos sido objeto de lástima por desconocidos? La segunda pregunta no nos hace tanta gracia, ¿verdad?

domingo, 11 de enero de 2009